El alma de una casa

Lugares

El alma de la historia

La historia de este lugar, recae en hechos, relatos personales o imágenes, moldea tanto la memoria colectiva como la imaginación personal. La emoción ve más allá de la piedra que es, o que haya podido ser. La historia de Taittinger se ha construido respetando esta memoria y el sentido de estas emociones.

Sede del Champagne Taittinger

Saint-Nicaise

Melodía bajo tierra

Para venerar las reliquias de Saint-Nicaise, los monjes benedictinos construyeron, en el SIGLO XIII, una iglesia abacial sobre el lugar de su sepultura.

Esta iglesia fue vendida como bien nacional en la Revolución y sirvió de cantera hasta su completa demolición en el siglo XIX. Las cuevas y subsuelos, antiguas galerías de piedra caliza de la época galorromana, se mantuvieron intactas. Aquí es donde hoy en día se realiza una parte de la producción de Champagne Taittinger, como el famoso cuvée Comtes de Champagne.

Bodegas Taittinger
Plano de la antigua abadía de San Nicaise
Canteras galorromanas

Château de la Marquetterie

Cuna original

Durante la Ilustración, en el corazón de un conocido domino vitícola, comenzó la construcción de La Marquetterie.

Con el paso de los años y los sucesivos propietarios, la casa solariega de Pierry ha acogido a numerosos personajes ilustres. Pierre-Charles Taittinger, joven oficial de caballería, se enamoró de este lugar al formar parte en 1915 del estado mayor del general Joffre. En 1932 compró este Château y, 200 años después de su construcción, se convirtió en la cuna de su casa de Champaña.

Vídeo
Almuerzo en los jardines de Marquetterie
"En 1772, el dueño de La Marquetterie,
Jacques Cazotte escribió :
""El diablo enamorado""
una de las primeras obras de la literatura de fantasía francesa …"
Vista aérea del Castillo de la Marquetterie en 1945
Cena en el castillo de Marquetterie

Residencia de los Condes

Un entorno festivo de excepción

En la Edad Media, durante más de 3 siglos, bajo el impulso de la dinastía de los Condes de Champaña, y sobre todo de Teobaldo IV, el esplendor de Champaña vivió un apogeo sin precedente, en todos los campos: político, económico, artístico y espiritual.

Los Condes de Champaña se alojaban en una de sus casas de Reims durante las ceremonias de los Reyes de Francia, a quienes les gustaba recibir grandes señores como artistas. La Residencia de los Condes, un entorno excepcional, propiedad hoy en día de Champagne Taittinger, es fiel a su vocación medieval donde se acogían recepciones, exposiciones y conciertos.

"La Morada de los Condes sirvió como hotel de las Monedas a los Arzobispos, maestros de la ciudad de Reims.
En el siglo XVIII, se transformó en una posada, bajo el signo del ""Palacio Real""."
Todos pueden sentir el efecto
perturbador de la memoria del lugar.

El Viñedo

Uno de los dominios más grandes de Champaña

De generación en generación, el viñedo Taittinger fue creciendo considerablemente hasta conseguir las 288 hectáreas que tiene hoy en día, formando así el tercer dominio más grande de Champaña.

El viñedo, que refleja de maravilla el estilo Taittinger, tiene un 37 % de Chardonnay, un 48 % de Pinot Noir y un 15 % de Pinot Meunier plantado y repartido en 37 viñedos diferentes valorados entre los mejores de la denominación de origen «Champagne». Garantiza el 45 % del suministro de la Casa y constituye un elemento incomparable para el control cualitativo de los ensamblajes, en una perspectiva de viticultura sostenible, que cuenta con la certificación «Haute Valeur Environnementale».

Vincent Collard y Christelle Rinville al mando del viñedo Taittinger
Vídeo
Un aire de cosecha
"Buen clima hacia San Juan, trigo y vinos abundantes"
Dicho popular

DIECISIETE SIGLOS
DE HERENCIA

Saint-Nicaise, obispo de Reims, es hoy en día el patrón de la ciudad que fue masacrada por los bárbaros en el siglo V. Para venerar sus reliquias, objetos de peregrinaje, los monjes benedictinos mandaron construir, a partir de 1229, una nueva iglesia abacial sobre el lugar de su sepultura.

Durante mucho tiempo se consideró una de las iglesias góticas más bonitas de Francia (el zar Pierre le Grand acudió a visitarla en 1717). Esta iglesia fue vendida como bien nacional en la Revolución y sirvió de cantera hasta su completa demolición en el siglo XIX. Actualmente solo quedan los subsuelos que forman una red de galerías, criptas y cuevas góticas, construidas donde se encontraban las antiguas galerías de piedra caliza de la época galorromana. Estas galerías sirvieron de refugio para los primeros cristianos y, más tarde, para los vinos de Champaña que elaboraban los monjes.

Durante la Gran Guerra, también acogieron a soldados y refugiados que marcaron su paso en las paredes de creta, dejando dibujos, graffitis misteriosos o simples iniciales; huellas de la historia que aún son visibles. El lugar de Saint-Nicaise fue reconstruido en 1920 por Champagne Binet, y que Taittinger compró en 1935. Cada año, unos 70 000 visitantes descubren las galerías de piedra caliza de Saint-Nicaise guiados por el personal de la casa Taittinger. Estas galerías Taittinger forman parte de Coteaux, Maisons et Caves de Champagne y están inscritas en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO. Aquí, a 18 metros bajo tierra, reposa pacientemente durante 10 años, el excepcional cuvée Comtes de Champagne antes de salir a la luz...

EL ESPÍRITU Y EL
CORAZÓN DE LAS FIESTAS

En 1734, una rica familia de pañeros de Champaña hizo construir, por el sobrino del arquitecto Gabriel, una casa solariega al oeste de Pierry.

Además, los monjes benedictinos adquirieron un dominio vitícola contiguo, donde plantaron, en la ladera, Pinot Noir y Chardonnay. Jacques Cazotte, maestro de la literatura fantástica del siglo XVIII, se convirtió en el propietario de este lugar de 1760 hasta la Revolución. Con motivo de la vendimia o de lujosas fiestas campestres, allí se reunían los escritores más famosos de la época, entre ellos Voltaire y Chénier.

Durante la Grand Guerra, el dominio estaba situado cerca de los combates. En septiembre de 1915, el General Édouard de Castelnau, junto al General Joseph Joffre, futuro Mariscal de Francia, instaló aquí su cuartel general, desde donde dirigió una ofensiva victoriosa. El joven oficial de caballería Pierre-Charles Taittinger, destinado a este lugar por el estado mayor para una misión de enlace, se enamoró de este Château que terminó comprando en 1932 con su cuñado, Paul Evêque. A partir de 1934, este gran edificio se convirtió en el centro vinícola de su casa de champagne, al comprar la Casa Forest-Fourneaux, una de las más antiguas de Champaña. Una casa construida en 1734, ¡el mismo año de la construcción de La Marquetterie! Entonces comenzó la aventura Taittinger en Champaña.

LA MEMORIA DE UNA
DINASTÌA

La Residencia de los Condes de Champaña es uno de los únicos restos de la arquitectura medieval de Reims y el testigo vivo de la brillante dinastía que reinó en Champaña entre 956 y 1284.

Una dinastía que favoreció el esplendor económico del Condado, con las Ferias de Champaña, un verdadero centro comercial europeo, pero también el esplendor político de esta región que contaba con el apoyo de las órdenes religiosas, caballerescas y de las primeras cruzadas. Los Condes de Champaña también fomentaron la expresión artística. Uno de ellos, Teobaldo IV, tan conocido por su poesía como por sus conquistas orientales. La Residencia de los Condes, lugar excepcional de historia y de arquitectura, formaba en la Edad Media un conjunto integrado y único con la «casa de los músicos», cuyos nichos acogen 4 estatuas de músicos, consideradas entre las más bonitas del arte laico de la Europa medieval.

La Residencia, bombardeada durante la Gran Guerra, terminó desapareciendo. La casa Champagne Taittinger la compró y se encargó de su restauración, bajo la dirección del Ministerio de Bellas Artes. Además, ahora se está realizando un proyecto para la restauración de la casa de los músicos. La Residencia de los Condes de Champaña, hoy en día un lugar clasificado, ha sabido conservar su vocación medieval como lugar de prestigiosas recepciones y fiestas, acogiendo veladas, exposiciones y conciertos en los que se puede sentir el perturbador efecto de la memoria de este lugar.

288 HECTÁRES DE ORGULLO

Más allá de las piedras que fundan la historia de la Casa Taittinger, el viñedo es evidentemente la verdadera riqueza de su patrimonio. El viñedo, formado en un principio por las parcelas de la Casa Forest-Fourneaux, recomprada en 1934 por Pierre Taittinger, se ha hizo reforzando considerablemente con el paso de los años.

En los años 50, bajo el impulso de François y Jean Taittinger, la Casa desarrolló su dominio vitícola y adquirió 110 hectáreas de viñas en 1955, concretamente de Chardonnay, para así garantizar la continuidad del estilo de los vinos Taittinger. En los años 60, Claude Taittinger plantó, en 5 años, unas 140 hectáreas de viñas suplementarias. El dominio Taittinger cubre hoy en día 288 hectáreas, se extiende en la Marne entre la Côte des Blancs, el Valle del Marne y la Montaña de Reims, pero también en Aube, con más de 80 hectáreas. Sus vides, colocadas unas tras otras, representan una extensión de 2880 km.

Este viñedo, que refleja de maravilla el estilo Taittinger, tiene un 37 % de Chardonnay, un 48 % de Pinot Noir y un 15 % de Pinot Meunier plantado y repartido en 37 viñedos diferentes valorados entre los mejores de la denominación de origen «Champagne».

La Casa Taittinger cuenta con viñas de Chardonnay en el centro de la Côte des Blancs, concretamente en los 5 terrenos productores de Grands Crus de esta prestigiosa variedad, al sur de Epernay: Cramant, Avize, Chouilly, Oger y Mesnil-sur-Oger. Son las uvas de estos Grands Crus las se utilizan para la elaboración única del Comtes de Champagne Blanc de Blancs. El Chardonnay es la variedad ideal para la guarda, ofreciendo vino finos y elegantes, descritos en ocasiones como airosos. Estas uvas están presentes, en una gran proporción, en todos los cuvées de la Casa.

Las viñas Taittinger plantadas de Pinot Noir se encuentran principalmente en la Montaña de Reims (Ambonnay, Mailly-Champagne, Rilly-la-Montagne) y en la Côte des Bar. En el ensamblaje de Champaña, el Pinot Noir tiene el papel de estructurar el vino y proporcionarle el cuerpo que lo convertirá en un vino potente y aromático.

El Pinot Meunier, una variedad de vid robusta y que teme menos a los hielos que los otros dos, se adapta especialmente bien a los terrenos arcillosos o arenosos. Por tanto, es en el Valle del Marne y en el Macizo de Saint-Thierry donde se encuentran principalmente las parcelas de Pinot Meunier Taittinger. Sus uvas ofrecen vinos suaves y afrutados que se liberan rápidamente y aportan la redondez del ensamblaje.

El dominio Taittinger cubre alrededor del 45 % de sus necesidades de uvas. Para el resto de sus necesidades, Taittinger compra uva o vino cuidadosamente seleccionados a sus viticultores colaboradores, con un compromiso y una visión a largo plazo. Estos viticultores comparten las mismas exigencias de calidad y desarrollo sostenible que la Casa Taittinger, y el mismo orgullo de ser artesanos del champagne...

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