El Trabajo del suelo

Actualmente, y desde hace más de 4 años, multiplicamos cada año las superficies labradas, dentro del más absoluto respeto del suelo. Más de 170 hectáreas se trabajan varias veces con el arado (de febrero a julio) y no reciben ningún herbicida. La consecuencia primera es la modificación de la alimentación en agua de la planta: las raíces descienden más profundamente; la hierba entre las filas de viña impide asimismo que el agua se evapore. Apoyamos también el trabajo de artesanos locales que quieren recuperar el arado con caballos (precisamente caballos de las Ardenas), confiándoles algunas parcelas.