La Rosa de Provins

De su viaje a Oriente, Thibaud IV no vuelve con las manos vacías. Además del antepasado del esqueje de Chardonnay, trae una variedad de rosa cuyo esplendoroso color le impresiona. La rosa roja de Damasco, de un perfume penetrante, encuentra a su vuelta un lugar destacado en los jardines del palacio de Provins llegando a suplantar a la rosa gálica, tradicional entonces en nuestras tierras.