Historia

Pierre Taittinger, fundador de la Casa de Champaña del mismo nombre, era un gran gastrónomo. Diputado del 1er distrito de París, cerca de Les Halles, se dejaba guiar muchas veces por el olor de un plato o por un ruido de cubiertos. Este interés por la buena mesa le permitió encontrar su sitio en la academia de Gastronomía: el 22º sillón, atribuido en el siglo XIV al autor del Almanaque de los Golosos.
Impulsado por este amor por la gastronomía, Claude Taittinger decide crear un concurso. Así nace, en homenaje a su padre, el “Premio Culinario Internacional Pierre Taittinger” cuya primera edición tiene lugar en 1967. Este premio se deja inmediatamente en manos expertas de grandes chefs, que actúan como jurado. A éste último corresponde la tarea de arbitrar con la mayor seriedad unas pruebas que otorgan un puesto destacado a una cocina que concilia reglas clásicas y creatividad.
Ahora, el Premio se llama “Taittinger”, y rinde así un doble homenaje: homenaje a una tradición familiar que perdura y se transmite y homenaje a los propios chefs que lo bautizaron desde hace tiempo con este nombre.