La Estatua del Hermoso Dios

En el transcurso de los severos bombardeos que sufre durante la 1ª guerra mundial, la Catedral de Reims pierde una parte de sus estatuas. Un gran número de fragmentos de estos “tesoros de piedra” fueron, entonces, recogidos y sirvieron de soporte a trabajos de restauración. En el portal del ala norte de la catedral, la estatua del Hermoso Dios, decapitada en 1915, recupera su cabeza en el 2004.
Con motivo de un documental realizado por Arte sobre las catedrales góticas en el transcurso del cual se entrevista a Claude Taittinger, nace la idea de la reconstrucción del rostro del Hermoso Dios.
El interés particular de esta restauración viene de que la representación de Dios Padre ha estado largo tiempo prohibida en las religiones monoteístas. Hasta el siglo X, la presencia del “creador del mundo” es evocada de manera puramente simbólica. Poniendo fin a las reglas de la época, los escultores de la catedral han osado prestar a Dios trazos jóvenes y armoniosos.
La DRAC de Champaña-Ardenas encarga al escultor Léandro Berra, formado en las escuelas de Bellas Artes de Buenos Aires y París, la misión de devolver a la estatua toda su belleza original, a partir de un bloque de piedra de Courville, la misma piedra que utilizaron antaño los constructores de la catedral. El Hermoso Dios recupera así su rostro del siglo XIII.